miércoles, 8 de octubre de 2008

Prejuicios contra el placer



¿Cómo nos pueden hacer creer que algo que da placer es malo? ¿Dónde está la maldad? ¿Por qué a cierta gente le preocupa tanto esto que realmente no les influye para nada?
A pesar de que pasan los años sigue siendo un tema tabú por sí solo, apenas con decir cualquier palabra relacionada con ello causa risa en la gente, simplemente porque se trata de sexo y se evita tratar como si fuera algo más en la vida, que es lo que es, no es algo extrasensorial, aunque algunas sensaciones de las que se tengan practicándolo lo parezcan.
¿Dónde está el mal de que dos personas disfruten mutuamente realizando algo que les gusta y sólo les incumbe a ell@s? Esta pregunta puede resultar algo chocante, aunque tampoco demasiado ya que hay temas relacionados con el sexo que se van normalizando, pero si esas dos personas son del mismo sexo ya el concepto cambia, pasa a verse de otra manera, ¿por qué? A mí como persona de sexo masculino me gustan las mujeres de tez clara, por poner un ejemplo, a otra persona de sexo masculino le pueden gustar de piel morena, para gustos, los colores. Entonces, ¿qué diferencia hay entre que a mi me gusten las personas del sexo contrario y a otra persona le gusten las personas de su mismo sexo? La respuesta está en la pregunta, es cuestión de gustos, no es que sea otro tipo de persona, ni una etiqueta que se tenga que poner ni nada por el estilo, es cuestión de gustos, ni más ni menos, a unas personas nos gustan unas cosas y a otras personas les gustan otras. Hay gente que dice ser respetuosa con l@s homosexuales, pero eso sí, que se besen en público es un acto obsceno. Puede que le resulte molesto porque su mente no está “adaptada” a ver esos actos, pero eso es muy diferente a que eso sea algo obsceno o que sea una falta de educación. También hay gente muy dada a tachar la homosexualidad de antinatural, ¿no es natural que dos personas de mutuo acuerdo puedan hacer con su cuerpo lo que les de la gana? La homofobia llega a todos lados, ¿quién no ha oído entre gente antifascista y anticapitalista las expresiones “maricona”, “mariquita”, “nenaza”, etc.? Seguramente hasta no tengan nada en contra de la homosexualidad, pero sus expresiones sí, utilizan palabras usadas para o contra l@s homosexuales en tono despectivo de debilidad, otorgando a la homosexualidad la facultad de debilidad.
Hay otro tabú, todavía más fuerte yo creo, entre los hombres, que es el tema del ano. El ano para el hombre es un agujero por el que sólo salen cosas, no puede entrar nada. En el supuesto caso de que un hombre le dijera a otro que le gusta masturbarse tocándose el ano, inmediatamente, se relacionaría esto con que esa persona es homosexual o depravada o ambas cosas. Si yo por x causa he probado que masturbándome tocándome el ano me es placentero, ¿qué hay de malo en ello y por qué no debería hacerlo? La única barrera en que yo pudiese hacer eso con libertad está en el prejuicio de que hacer eso es algo obsceno y una depravación. Y llegados a este punto, ¿de qué sirve calificar algo con las palabras obsceno, depravado, etc.? Yo creo que esas palabras sólo sirven para cohibir a hacer cosas que queremos a hacer y somos libres de hacerlo, pero históricamente se ha visto como algo calificado de esa manera y como siempre se ha visto así, se ha creado el prejuicio y ya son cosas horrendas, sin pensar realmente si es algo “bueno” o “malo”.

Texto escrito por el compañero "Kropofagio"

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