martes, 14 de abril de 2009

La Asociación Internacional de los Trabajadores (AIT) o Primera Internacional


La Asociación Internacional de los Trabajadores (AIT) o Primera Internacional, fue la primera gran organización que trató de unir a los trabajadores de los diferentes países.

Fundada en Londres en 1864, agrupó inicialmente a los sindicalistas ingleses, anarquistas y socialistas franceses e italianos republicanos. Sus fines eran la organización política del proletariado en Europa y el resto del mundo, así como un foro para examinar problemas en común y proponer líneas de acción. Colaboraron en ella Karl Marx y Friedrich Engels. Las grandes tensiones existentes entre Marx y Mijaíl Bakunin llevaron a la escisión entre marxistas y anarquistas, tras lo cual los partidarios de Bakunin fueron expulsados.

En 1872 el Consejo General de la AIT se traslada desde Londres, donde está ubicado desde sus inicios, a Nueva York, disolviéndose oficialmente en 1876. En 1889 se establece la Segunda Internacional, de corte socialdemócrata, como la sucesora en sus fines políticos, y que durará hasta 1916, y en 1922 aparece la Asociación Internacional de los Trabajadores, organización anarcosindicalista, que prentende recoger el testigo del ala libertaria y que llega hasta la actualidad.

La Primera Internacional fue considerada como uno de los mayores factores que condujeron a la creación de la Comuna de París de 1871. Aunque esta idea es disputada, Marx hizo un escrito en relación con la defensa de la Comuna. Publicado como La Guerra Civil en Francia (1871), reúne el primer (julio 1870) y segundo manifiestos (septiembre 1870) del Consejo General la AIT y el manifiesto de junio de 1871, escritos por Marx.


Historia

Origen

Nace con la intención de responder internacionalmente a las necesidades de los obreros,como símbolo de solidaridad internacional por encima de las fronteras ("Proletarios del mundo, uníos"),expresión del nuevo socialismo científico. En 1862 dirigentes sindicales ingleses (Trade Union) y obreros franceses (enviados por Napoleón III, en aras al cesarismo social) se reunieron con ocasión de una exposición internacional en Londres, donde se fraguó la idea de organización internacional y dos años después, en 1864 reunidos en Saint Martin´s Hall (Londres) se formó un comité cuya misión fue redactar un programa y unos estatutos para una Asociación Internacional de Trabajadores, posteriormente llamada Primera Internacional. Karl Marx se impuso intelectualmente (frente al socialismo utópico). Los estatutos por los que se constituye formalmente la definen como "un centro de cooperación y comunicación entre los obreros de diferentes países", regida por un consejo general "compuesto por obreros pertenecientes a los países representados", fueron aprobados en 1866. No consiguió una adscripción masiva, de hecho no fue casi conocida hasta los sucesos de la comuna de París, aunque en Francia sí consiguió una gran implantación gracias a "Tolain", que aunque discípulo proudhoniano, sí estaba a favor de una organización formal (formó parte del comité). En España no hubo repercusión hasta la llegada de Fanelli.

Escisión

En el V Congreso de la AIT (1872) se produjo la escisión entre marxistas y bakunistas, primera gran separación entre los defensores de los trabajadores. Los puntos fundamentales del enfrentamiento entre Marx y Bakunin eran los siguientes:

* Distinta concepción de la A.I.T.: Bakunin pretendía que la Internacional fuera una coordinadora de movimientos social-revolucionarios autónomos y sin órgano de dirección común. Para Marx, en cambio, la I Internacional debía tener una función centralizadora unificadora del movimiento obrero.

* Visión de la Historia: la concepción histórica marxista muestra una lucha de clases a lo largo de la historia (esclavitud y patricios en la antigua Roma, siervos y feudalismo en la edad media y obreros y burgueses en el S.XIX). Bakunin centra su atención en el hombre concreto y en su libertad, al que considera capaz de vencer las fuerzas de la historia.

* Conflicto entre anarquía y dictadura del proletariado: la doctrina marxista postulaba una situación transitoria: la dictadura del proletariado (es decir, un Estado obrero), para Marx el socialismo debía ser consecuencia de un capitalismo bien avanzado y de una clase obrera madura y organizada que bajo la dirección de un partido alcanzaría el triunfo revolucionario. La oposición de Bakunin a toda forma de poder lleva a rechazar todo tipo de Estado, inclusive uno gobernado en nombre del proletariado. Creía en la revolución inmediata; para llevarla a cabo confiaba más en las masas trabajadoras agrícolas y urbanas empujados por la miseria y la desesperación que en la clase obrera altamente formada. Al igual que Louis Auguste Blanqui defendía la insurreción armada, considerando que todo cambio social no debía ser la conquista del poder sino la destrucción del mismo y de todo estado. Sin embargo, la dictadura del proletariado lleva implícita, para Marx, la idea de reforzamiento del poder del estado.

* Intervención política: la aceptación de los marxistas del juego político (participación electoral) supuso la colaboración con los partidos burgueses (siempre que favorezcan los intereses del proletariado), premisa esta rechazada por Bakunin, que no acepta el establecimiento de partidos políticos obreros (tan solo sindicatos) y por tanto abstención en todo tipo de actividad política. Bakunin sostenía que los revolucionarios debían agruparse entre ellos para la acción, pero no en el seno de la Internacional.

La Federación del Jura


La Federación del Jura fue la más importante y antiautoritaria sección anarquista de la Primera Internacional, basada principalmente en los relojeros de las montañas del Jura en Suiza. La Federación del Jura, junto a otras secciones anarquistas, fue expulsada de la Primera Internacional después del Congreso de La Haya (1872).

Los anarquistas en la Federación del Jura, como James Guillaume, desempeñarían un papel clave en la conversión anarquista de Piotr Kropotkin. En Memorias de un revolucionario, Kropotkin escribe que «Las igualitarias relaciones que encontré en las Montañas Jura, la libertad de actuar y pensamiento la cual yo vi desarrollarse en los trabajadores, y su ilimitada devoción por la causa, apelaron fuertemente en mi sentir; y cuando yo me fui de las montañas, después de permanecer una semana con los relojeros, mis visiones del socialismo fueron establecidas. Yo era un Anarquista...»

No hay comentarios: