lunes, 22 de febrero de 2010

Paulino Pallás Latorre o Paulí Pallàs i Latorre (1862-1893)



Paulino Pallás nació en 1862 en la ciudad de Cambrils, Baix Camp, en la región de Cataluña. Era el hijo de un albañil de Maella, tuvo una infancia muy difícil y llegó a pasar períodos de hambre en varias ocasiones. Aprendió solo a leer y escribir e incluso desde adolescente trabajó de vendedor viajando por toda España, además de Francia e Italia. En sus viajes se contactó y conoció a los anarquistas y su literatura, y pronto se convirtió en un gran lector.

Viaja a la Argentina y allí conoce a Errico Malatesta, con el que hará un viaje a la Patagonia. Reside en Rosario donde obtuvo fama de hombre muy culto e instruido. Participó de mitines y manifestaciones de anarcocomunistas por la Argentina celebrando el Primero de mayo de 1890 en Rosario. En seguida viajó para el Brasil donde se indigna por las malas condiciones que padecen los trabajadores brasileños. Según algunos historiadores Pallás habría lanzado una bomba en el Teatro Alcántara de Río de Janeiro el 1 de mayo de 1891.

Perseguido, Paulino vuelve a Barcelona, donde se encuentra con Malatesta. Incapaz de encontrar un trabajo normal, compra una máquina de coser y empieza a trabajar para una fábrica textil. En esa época se convierte en parte del colectivo Benvenuto Salud junto a Manuel Archs Solanelles y Pere Marbá, el grupo aprende el oficio de impresor y comienza a publicar textos anarquistas. Por esta época se relacionó con una mujer con la que tuvo un hijo.

El ataque de la Gran Vía


El 24 de septiembre de 1893, y en festejo del día del santo de la Princesa de Asturias, el general Martínez Campos había dispuesto un desfile militar en la Gran Vía de Barcelona. Paulino Pallás lanzó dos bombas Orsini contra las patas del caballo y lateral del carro del capitán general al grito de "Viva la Anarquía", causándole heridas leves a él y a los generales Castellví y Clemente y matando al guardia civil Jaime Tous; además quedaron una decena de heridos.

Motivaciones del atentado

En enero de 1892, después de dos años de persecución estatal una rebelión campesina tuvo inicio en Jerez. Las organizaciones campesinas de inspiración anarquista fueron severamente reprimidas. El estado movilizó a las fuerzas armadas que intervinieron violentamente de manera desproporcionada deteniendo y torturando a cientos de personas. Dieciséis hombres fueron juzgados y condenados a penas que iban desde los 10 años de prisión a cadena perpetua. El anarquista Fermín Salvochea, fue juzgado por incitación a la rebelión a pesar de que estaba encarcelado en la prisión de Cádiz, durante el incidente. Cuatro de ellos son ejecutados sumariamente por un pelotón de fusilamiento el 16 de febrero. Frente a un número tan grande de injusticias Pallás decidió a actuar contra la vida del autor principal de las operaciones, el General Arsenio Martínez Campo.

Prisión y ejecución


Luego de arrojar las dos bombas, Paulino Pallás no intentó huir. Por el contrario, lanzó su sombrero a lo alto y continuó gritando Viva la Anarquía. Fue detenido de inmediato, juzgado y condenado el día 29 deseptiembre y fusilado el 6 de octubre en el patio de la prisión del castillo de Montjuich, en Barcelona. Antes de ser ejecutado Pallás les espetó a sus asesinos que la venganza por su muerte sería todavía más terrible que las causas por las que lo ejecutarían.

Consecuencias

El "Atentado de la Gran Vía", como se conoció en esa épocao, tuvo gran repercusión en la conferencia anarquista de Chicago de ese año, donde se consideró la acción de Pallás justificada por los terribles actos cometidos hasta entonces por el estado español, no sólo en contra de sus ciudadanos, sino también en sus colonias. Los anarquistas de todo el mundo apoyaron la acción de Pallás y muchos periódicos anarquistas de la época -entre ellos La Controversia, El Oprimido y La Revancha- expresarán su apoyo a la acción contra Martínez Campos considerando una delito contra la humanidad que se le nombrase capitán general de Cataluña.

Un día después de su ejecución, una carta autobiográfica escrita por Pallás el 3 de octubre de 1893 fue publicada en el diario El País. Paradójicamente, y probablemente impulsado por la culpa después de la ejecución de Pallás, el General Martínez Campos protegió a la familia de Pallás empleando a su pareja para trabajar como ayudante en la cocina de su casa, cuidando de la salud y la educación de su hijo durante toda su vida. En la edad adulta el hijo de Pallás acabó convirtiéndose en un activista líder de la Unión de Libre Comercio, la que también era denominada como "sindicalismo libre", que a pesar del nombre de la organización, era una entidad patronal vinculada al ejército que se opondría a las organizaciones anarquistas y progresistas de las siguientes décadas.

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