lunes, 25 de febrero de 2013

[Fotos] Los vascos honran a sus «gudaris»

Y los vascos volvieron al «pradón» 76 años después para honrar a sus muertos. Medio centenar de militantes de la CNT, ex militantes de la ilegalizada EAE-ANV y la coordinadora vasca de movimientos «memorialistas» desplegaron «ikurriñas» y cantaron el «Eusko Gudariak» en la localidad reguerana de Areces, el mismo lugar en el que entre el 21 y el 23 de febrero de 1937 batallones vascos que combatían en el bando republicano cayeron cuando intentaban tomar las alturas, una posición estratégica en el denominado «pasillo de Grado».
Sus cuerpos están enterrados en una finca conocida como «el pradón de los vascos» y acaba de comenzar el proceso para exhumar las fosas, en un proyecto financiado con fondos públicos que lideran el Ayuntamiento de San Sebastián y la Diputación de Guipúzcoa. Los vascos que estuvieron ayer en Las Regueras anunciaron que volverán pronto a Asturias en varios autobuses para hacer un homenaje «más potente» y advirtieron a las administraciones de que no se conformarán con una exhumación «de trámite» de los cuerpos de «gudaris» y milicianos enterrados en «el pradón». Quieren que a los restos exhumados se les practiquen pruebas de ADN para que los cuerpos puedan ser identificados. «No vale trasladarlos de un lugar a otro y construir después un monolito», manifestó Luis Fuentes, responsable de Memoria Histórica de la CNT en el País Vasco.
Pero antes, para que esto suceda, el dueño del «pradón de los vascos» tendrá que dar el permiso para entrar en su finca. Las negociaciones con la Sociedad de Ciencias Aranzadi, adjudicataria de los trabajos de exhumación, no están cerradas. Cuando José Aurelio Suárez Muñiz vio ayer llegar el nutrido grupo de vascos a los lindes de su propiedad, se metió en casa. Su vivienda, el palacio de Areces, albergó un hospitalillo durante la Guerra Civil en el que, según indicó ayer Antxon Gómez, ex secretario de la ilegalizada EAE-ANV, «pasaron a bayoneta a los ochenta heridos que sobrevivieron a la ofensiva» y cuyos cuerpos también estarían enterrados en la finca. Los vascos calculan que son más de cien cadáveres, entre los que también se encuentran, aseguraron, los restos de combatientes asturianos.
Antes de subir a Areces para realizar un acto de homenaje en el «pradón» el grupo (también estaba integrado por militantes asturianos de la CNT) hizo una parada en el puente sobre el Nalón que comunica las localidades de Valduno y Vega de Anzo. Allí también desplegaron sus banderas, lanzaron claveles y rosas al río y pronunciaron sus discursos. Antxon Gómez no esquivó la polémica sobre la discutida participación de combatientes vascos en la Guerra Civil fuera de las fronteras de Euskadi. «Siempre se ha dicho que los vascos no nos implicamos por la República, pero lo cierto es que aquí mataron a 120 militantes de ANV y de la izquierda aberzale y sus cuerpos quedaron desperdigados por estos prados. Participaron en una acción solidaria importante y queremos que se recuperen sus cuerpos», manifestó.
Por su parte, los anarquistas de la CNT fueron los encargados de rememorar que los asturianos también combatieron desde el primer día en diferentes frentes en el País Vasco. «Miles de asturianos perdieron la vida en la defensa de Bilbao, allí combatieron siete batallones con el capitán Mario y es justo recordarlos en el acto de hoy», aseguró Luis Fuentes.
Los vascos trasladaron a Asturias dos brigadas (seis batallones) para colaborar en la ofensiva contra Oviedo y el llamado pasillo de Grado, abierto por las columnas gallegas. El militar Cándido Saseta (cuyos restos ya fueron recuperados del «pradón» hace cuatro años) coordinó en su brigada a «gudaris» del Batallón «Eusko Indarra» de ANV, que eran mayoría; del Batallón «Amayur» del PNV y milicianos del Batallón 24.º «Indalecio Prieto» de UGT. La otra brigada vasca quedó bajo el mando de Benito Rehola y estaba compuesta por los batallones «Rusia» (JSU), «Perezagua» (PCE) e «Isaac Puente» (CNT n.º 3). Todos los hombres que integraron estas formaciones fueron los protagonistas del homenaje celebrado ayer en Las Regueras. Un tributo que sorprendió sobremanera a los lugareños. Se da la circunstancia de que los actos sobre el puente de Valduno coincidieron con la hora de la misa en el pueblo, lo que provocó un ir y venir de coches. Fueron muchos los vecinos que se bajaron de sus vehículos al cruzar el puente y se acercaron a preguntar qué estaba pasando, sorprendidos por el despliegue de «ikurriñas» y demás banderas de las organizaciones presentes en el homenaje.
Los movimientos «memorialistas» vascos resaltaron al final del acto su participación en la denominada «causa argentina», que las víctimas del franquismo iniciaron en 2010, poco antes del juicio que condenó y destituyó al juez Garzón, cerrando así la vía iniciada por este magistrado para investigar y posibilitar las reparaciones judiciales que correspondieran. Fue entonces cuando decidieron recurrir a la justicia argentina apoyándose en los mismos principios jurídicos que aplicó el juez Garzón para investigar los delitos cometidos por las dictaduras en Argentina y Chile. Y nada de hablar de la Guerra Civil. «Lo de 1936 fue un golpe de Estado apoyado por el fascismo internacional que la historia se ha encargado de falsear», afirmó el líder de la CNT. Al grito de «Gora Euskal Herria askatuta» y «Puxa Asturies» los vascos se despidieron con un «hasta pronto».